Los placeres son momentáneos, había olvidado esa frase, y lo he vuelto a recordar en un santiamén, después de un largo rato. Lo que sigue después solo Dios y nosotros mismos lo sabemos...
No estoy leyendo mi libro de Mormón y me siento un poco débil, tengo fuerzas para seguir de pié, y soportar los serios dolores de cabeza a los cuales no les quiero prestar atención, sin embargo no importa cuán parado esté, si es que en realidad estoy en lo mismo.
El Jueves fuí al matrimonio de mi mejor amiga, ella y su novio Victorino se casaron por las leyes. Fué genial ver como se cristalizaban sus sueños de mujer, y más de una mujer virtuosa que busca agradar a Dios más que al hombre. El jueves en la fiesta me sentí ligeramente feliz, por ver a mucha gente que quiero. Entre familia, vecinos de mi calle, y amigos de la iglesia, me gustó bailar con cada uno de ellos, y disfrutar de su compañía, además hacer feliz a Jackysita, a quien queremos mucho.
El viernes no fuí a la ordenanza en el templo, por cuestiones de trabajo, esa misma tarde fuí a trabajar y recibí una enmienda por irresponsable, impuntual, y holgazán; realmente quería enterrar mi cabeza bajo tierra y no salir más; pero tuve que afrontar y comprometerme con ciertas cosas que he de cumplir.
El sábado, no recuerdo mucho acerca del sábado, ¡oooooooooooooh! Lo olvidaba... Hubo un bautismo, después de casi dos meses. Me sentí muy bien, y muy emocionado, todo pasó tan rápido, tan chévere que lo había olvidado. Pero en realidad el hecho que dos personas se hayan unido al reino de Dios, me da mucha alegría, porque eso es totalmente bello y valioso a la vista de Dios, además dos personas más a quienes amar y cuidar. Son una pareja de casados, Daniel y Lucy, tienen un hijito llamado Mateo, que más que travieso, es EL TRAVIESO.
Ayer domingo, no lo quiero recordar, solo lo único bueno fué ir a la capilla y aprender lo que aprendi con el quorum de los elderes. El resto no me gustó a decir verdad, la capilla vacía, la gente triste. No sé que hacer para cambiar eso, tengo la responsabilidad de hacerlo, pero no tengo permiso para ejercer lo que no soy merecedor de ejercer, y me refiero a mi llamamiento de líder misional. Estoy aprendiendo, pero me he quedado estancado. Voy a ser todo el tanto por ciento acción, así que dejo de lado el tema.
Mañana es un nuevo día, espero que mi mamá despierte bien conmigo. y espero despertar, con las ganas de ser mejor.
PD: Personas especiales
PD: Personas especiales

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